
Throne Science recauda 10 millones de dólares para vigilar la salud intestinal con IA
Un simple momento cotidiano, ir al baño, podría convertirse en la próxima gran fuente de datos para la medicina preventiva. Así lo apuesta Throne Science, la startup que desarrolla un dispositivo con inteligencia artificial capaz de analizar la salud intestinal de forma pasiva y continua, sin enviar muestras a un laboratorio ni esperar días por un resultado.
El mercado de pruebas de microbioma ha crecido de forma sostenida en los últimos años, impulsado por el interés creciente en la relación entre la salud intestinal y el bienestar general. Empresas como Viome, Thryve, DayTwo y BIOHM ofrecen análisis directos al consumidor con precios que oscilan entre 100 y 400 dólares, aunque dependen de kits de recolección y de varios días de espera para conocer los resultados.
En ese contexto, Throne Science cerró una ronda de Serie A por 10 millones de dólares, liderada por Will Ventures y con la participación de Emerson Collective, Workshop, LEAD VC, Salt VC, Accomplice y Moxxie Ventures, entre otros inversionistas. La compañía, cofundada por John Capodilupo, ex director de tecnología de Whoop, y por Scott Hickle, acumula así cerca de 18 millones de dólares en financiamiento desde su fundación en 2023.
Capodilupo lideró en Whoop el desarrollo de un wearable de recuperación y sueño que convirtió el monitoreo continuo en un modelo de suscripción exitoso entre atletas y usuarios de biohacking. Esa experiencia en sensores biométricos y coaching personalizado es, según la compañía, la base sobre la que ahora construye Throne Science para el seguimiento de la salud intestinal.
Cómo funciona el nuevo dispositivo de Throne Science
El sistema se instala en el inodoro y combina visión artificial con modelos de lenguaje para analizar el contenido intestinal de manera automática. A diferencia de los kits tradicionales de microbioma, no requiere que el usuario recolecte ni envíe muestras: las imágenes captadas se procesan con algoritmos entrenados para identificar patrones digestivos y, a partir de ahí, el sistema entrega recomendaciones personalizadas sobre dieta, hidratación y hábitos diarios.
Validación clínica, el siguiente reto
Throne Science planea impulsar estudios clínicos que respalden su uso como herramienta de monitoreo preventivo y no solo como un producto de bienestar. Sin esa validación, los dispositivos de este tipo suelen quedar limitados al mercado del consumidor; con ella, podrían integrarse en programas de salud gestionada y esquemas de seguros médicos, un paso que la compañía identifica como prioritario para escalar más allá de los primeros usuarios entusiastas de la tecnología.
El reto de reducir la fricción en la salud intestinal
La propuesta de Throne Science se apoya en una tendencia mayor dentro de la salud digital: la captura pasiva de biomarcadores. Wearables como Oura, Levels y el propio Whoop han demostrado que existe disposición a pagar por datos de salud continuos y útiles, y ahora esa lógica se traslada a un terreno —la salud intestinal— que hasta ahora dependía casi por completo de pruebas puntuales de laboratorio.
Un paso más hacia la prevención continua
Para los especialistas del sector, la incorporación de inteligencia artificial en dispositivos cotidianos como el inodoro amplía las posibilidades de la medicina preventiva y abre la puerta a un seguimiento de la salud digestiva sin fricción para el usuario.
El reto inmediato para Throne Science es demostrar, con evidencia clínica, que la observación diaria del intestino puede traducirse en mejores resultados de salud, y hacerlo a una escala que vaya más allá de los primeros usuarios. De lograrlo, la compañía podría convertirse en una de las plataformas de referencia en la próxima etapa de la medicina preventiva impulsada por inteligencia artificial.