Medicina predictiva en Chile: nace el proyecto que creará la primera base genómica del país
Chile avanza en el desarrollo de la medicina predictiva de la mano de tecnologías como la inteligencia artificial, la genómica y el análisis avanzado de datos, herramientas que buscan transformar la forma en que se previenen, diagnostican y tratan las distintas enfermedades en el país.
Ese fue el eje central de Future Health Chile, encuentro organizado por Bupa Chile en el que especialistas nacionales e internacionales analizaron los desafíos del nuevo paradigma sanitario y se presentó oficialmente el proyecto «1000 Genomas para Chile», iniciativa que busca crear la primera base de referencia genómica del país.
La jornada contó con la participación de la ministra de Salud, May Chomali, además de representantes del mundo científico, académico y de la innovación, quienes revisaron el impacto que estas tecnologías tendrán en el sistema sanitario chileno durante los próximos años.
La secretaria de Estado destacó que la reciente Agenda de Salud Digital del Gobierno avanza en la dirección correcta y remarcó su compromiso de seguir impulsando este tipo de herramientas para acercar la salud a las personas y avanzar hacia un modelo más predictivo, personalizado y sostenible en el tiempo.
Una base genómica para impulsar la medicina personalizada
El proyecto «1000 Genomas para Chile» busca fortalecer el desarrollo de la medicina personalizada mediante la construcción de una base genética de referencia para la población del país, un insumo que contribuirá al avance de la investigación científica nacional.
La iniciativa entregará además nuevas herramientas para la toma de decisiones en salud pública, al permitir conocer con mayor detalle las características genéticas propias de la población chilena y su relación con la aparición de distintas enfermedades.
La inteligencia artificial redefine la atención médica
Uno de los expositores centrales del encuentro fue el médico y científico Daniel Kraft, referente internacional en medicina exponencial, quien profundizó en el impacto de la inteligencia artificial, la medicina de precisión y la genómica en la atención de los pacientes.
Kraft planteó que el futuro de la salud supone dejar atrás un modelo reactivo, basado en controles anuales o en la espera de la aparición de una enfermedad, para avanzar hacia un esquema en que la información circule de manera continua a través de dispositivos portátiles, hogares conectados y datos genéticos analizados con inteligencia artificial.
El desafío de acelerar la llegada de la innovación
El gerente general de Bupa Chile, Rafael Córdova, señaló que el principal desafío de la industria ya no es imaginar cómo será la salud del futuro, sino acelerar su llegada en beneficio directo de las personas.
Córdova agregó que lograrlo requiere fortalecer la colaboración entre el sector público, el privado, la academia y el mundo científico, de manera que la innovación se traduzca en una medicina más preventiva, personalizada y centrada en las personas.
Farmacogenómica: más seguridad en los tratamientos
El director médico de Bupa Europe & LatinAmerica, César Morcillo, puso el acento en el potencial de la farmacogenómica para mejorar la seguridad de los tratamientos farmacológicos, un campo que se beneficiará directamente de la nueva base genómica nacional.
Morcillo explicó que contar con datos genómicos de los pacientes permite anticipar el efecto de los medicamentos en cada persona y reducir reacciones adversas, un problema que hoy explica alrededor del 5% de los ingresos hospitalarios.