La FDA autoriza el robot quirúrgico Ottava de Johnson & Johnson para cirugías de tejidos blandos

La FDA ha autorizado la comercialización de Ottava, el robot quirúrgico de Johnson & Johnson pensado para intervenciones de tejidos blandos, tras más de una década de desarrollo tecnológico y varios retrasos en el proyecto.

El permiso cubre, de momento, procedimientos concretos en la parte superior del abdomen, como el bypass gástrico y la reparación de hernias hiatales, después de un ensayo clínico con treinta pacientes en el que todas las intervenciones se completaron con éxito.

Se trata de un hito relevante para la compañía, que lleva invertidos miles de millones de dólares desde 2015 para desarrollar una alternativa capaz de competir con el sistema Da Vinci, de Intuitive Surgical, líder histórico de la cirugía robótica.

Johnson & Johnson ya contaba con robots para procedimientos como la broncoscopia, pero Ottava supone su entrada en el terreno de la cirugía de tejidos blandos, una categoría que incluye intervenciones tan habituales como las hernias, la vesícula biliar o la histerectomía.

Una mesa de quirófano convertida en robot

A diferencia de otros sistemas, que se instalan como un dispositivo independiente junto al paciente, Ottava integra cuatro brazos robóticos directamente en la camilla de operaciones, que se pliegan bajo la superficie cuando no se utilizan.

Según los responsables del proyecto, este diseño permite que el conjunto ocupe entre un 30% y un 50% menos de espacio que otros robots quirúrgicos, lo que facilita su instalación en quirófanos de menor tamaño.

Quirófanos pequeños, sin reformas ni grandes inversiones

La compañía sostiene que la principal ventaja de Ottava es que cualquier quirófano hospitalario puede convertirse en un espacio robotizado sin necesidad de ampliaciones ni obras adicionales.

Este planteamiento resulta especialmente útil en los centros de cirugía ambulatoria, donde el espacio suele ser limitado y hasta ahora era difícil incorporar un sistema robótico de gran tamaño.

Aunque la autorización inicial se limita a la cirugía abdominal alta, la empresa desarrolla en paralelo otro ensayo clínico centrado en las hernias inguinales, con el objetivo de ampliar progresivamente los usos del dispositivo.

Más de diez años de desarrollo y una inversión millonaria

El proyecto arrancó en 2015 con una alianza junto a una división de Alphabet, y en 2019 se reforzó con la compra de la startup Auris Health por unos 3.400 millones de dólares, especializada en cirugía robótica y broncoscopia asistida.

El camino no fue lineal: en 2021 la compañía anunció un retraso de casi dos años en los ensayos con humanos y registró una fuerte depreciación contable, además de rediseñar el robot para pasar de seis a cuatro brazos antes de llegar a la versión definitiva.

Un mercado dominado por Intuitive Surgical, pero con nueva competencia

Intuitive Surgical mantiene el liderazgo del sector desde el año 2000, con más de 11.000 sistemas instalados en todo el mundo, aunque en los últimos años se han sumado otros fabricantes como Medtronic, autorizado en 2025 para cirugía urológica, y la británica CMR Surgical.

Los responsables de Johnson & Johnson prevén un despliegue gradual y esperan alcanzar ventas significativas antes de que termine la década, a medida que los hospitales vayan incorporando esta nueva alternativa a la cirugía robótica.

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