Los algoritmos de IA mejoran el reconocimiento eficiente del dolor y su evaluación

La Inteligencia Artificial ha revolucionado el diagnóstico del dolor al proporcionar evaluaciones objetivas y precisas. Así mismo, está ayudando a medir el dolor de manera objetiva y reducir el sufrimiento de los pacientes, con tratamientos más personalizados que pueden reducir el consumo de fármacos.
 
 
 

 La Inteligencia Artificial (IA) está ayudando a medir el dolor de manera objetiva y reducir el sufrimiento de los pacientes, con tratamientos más personalizados que pueden reducir el consumo de fármacos, según conclusiones del curso de verano Nuevas tecnologías para el abordaje del dolor: Avances y oportunidades, de la Sociedad Española del Dolor (SED), que se ha celebrado en la Universidad de Santiago de Compostela.

 

La IA ha  revolucionado el diagnóstico del dolor de los cerca de 9 millones de personas que sufren dolor crónico al proporcionar evaluaciones objetivas y precisas. Los métodos tradicionales de evaluación del dolor suelen basarse en la autoevaluación del paciente, que puede ser subjetiva y variable.
 
 
Son precisamente los enfoques basados en la inteligencia artificial los que aprovechan las señales fisiológicas, las expresiones faciales y otras fuentes de datos para mejorar la precisión del diagnóstico y objetivizar los resultados del tratamiento de manera más eficiente.
 
 
El machine learning (aprendizaje automático) y el procesamiento del lenguaje natural, dos técnicas de inteligencia artificial, mejoran el reconocimiento eficiente del dolor y la evaluación del mismo, analizan los datos de autoinforme del dolor,  lo predicen y ayudan a médicos y pacientes a gestionar de forma más eficaz el dolor crónico, según un estudio publicado en Innovation in Aging
 
 
Además, los sistemas de IA pueden açnalizar los rasgos faciales para identificar los niveles de dolor, lo que reduce la dependencia de los informes subjetivos de los pacientes.
 
 

Los wearables permiten valorar las consecuencias del dolor

 

En el Curso de Verano de la SED también se ha debatido sobre el papel de los wearables en el manejo del dolor. Dispositivos como pulseras o anillos de actividad permiten monitorizar al paciente de forma continua; ofrecerle información en tiempo real, lo que le ayuda a controlar el dolor de forma más eficaz; y mejoran la adherencia terapéutica ya que promueven el cumplimiento de los planes de tratamiento y mejoran los resultados generales de los pacientes.

 

Por otra parte, se han analizado los beneficios de la realidad virtual con avatares y las salas inmersivas, en las que se proyecta un vídeo en las cuatro paredes, para reducir el dolor y la ansiedad en los pacientes con dolor crónico y mejorar la autonomía personal y la adherencia a los tratamientos.

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