Cirugía Robótica Pionera Devuelve la Fertilidad a Pacientes con Cáncer

El Hospital Italiano realiza el primer autotrasplante ovárico asistido por robot en Latinoamérica

Recientemente, un equipo de especialistas del Hospital Italiano de Buenos Aires, ha marcado un hito revolucionario en la medicina de precisión y la oncofertilidad al concretar el primer autotrasplante de tejido ovárico asistido por robot.

Este procedimiento tan revolucionario, posiciona a Latinoamérica, como el segundo en el mundo en aplicar esta tecnología para restaurar la función reproductiva y hormonal en pacientes que han superado tratamientos oncológicos.

La intervención es un avance crucial para aquellas mujeres que optaron por la criopreservación (técnica para congelar células, tejidos u organismos a temperaturas extremadamente bajas) de tejido ovárico antes de comenzar terapias gonadotóxicas, asegurando una opción viable para concebir después de superar la enfermedad.

El éxito del procedimiento radica en la incorporación de un sistema robótico de última generación. La cirugía tradicional, aunque mínimamente invasiva, no siempre garantiza la revascularización adecuada del tejido trasplantado, un punto crítico para su supervivencia y recuperación funcional.

El Dr. Diego Odetto, cirujano de Ginecología Oncológica, menciona que la asistencia robótica eleva el estándar técnico al ofrecer una visión tridimensional Full HD, con una mayor estabilidad y un instrumental que permite una manipulación y sutura de microtejidos con una precisión milimétrica. Esta exactitud es crucial para colocar el fragmento ovárico cerca de los vasos sanguíneos y asegurar un proceso rápido de revascularización.

La Dra. Romina Pesce, de la Sección Reproducción, destacó que este manejo delicado y seguro del tejido es vital para que el ovario pueda restablecer su función natural.

Plan Articulado

El procedimiento se basa en un plan interdisciplinario que articula la oncología, la reproducción asistida y el biobanco de tejidos.

Una paciente, al rededor de los 40 años, había criopreservado su tejido ovárico hace más de un año antes de iniciar el tratamiento oncológico. Tras recibir el alta de su terapia, se procedió al autotrasplante de manera mínimamente invasiva, lo que redujo los riesgos y aceleró notablemente la recuperación.

Gracias a la técnica robótica, la paciente recibió el alta en menos de 24 horas y se espera que su función ovárica se restablezca entre tres y cinco meses después de la intervención, un periodo en el que continuará bajo estricto control hormonal y ecográfico.

Este logro no solo abre un nuevo camino de esperanza reproductiva, sino que establece un nuevo estándar de seguridad y precisión para este tipo de cirugías delicadas a nivel mundial.

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