La UOC lidera el primer sistema para vigilar a distancia la salud de los mayores del Pirineo

En las comarcas del Pirineo, llegar a un hospital puede requerir más tiempo que la propia atención médica. Por eso, la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) lidera RemoteCare, el primer sistema que permitirá vigilar a distancia la salud de los pacientes mayores, evitando traslados e ingresos innecesarios.

La iniciativa se plantea como el primer sistema de monitorización remota pensado para el servicio de urgencias y, además, el primero que se probará entre dos sistemas sanitarios distintos: el del Institut Català de la Salut (ICS) y el del Servei Andorrà d’Atenció Sanitària (SAAS).

El proyecto responde a un problema estructural de las zonas de montaña: la baja densidad de población, el envejecimiento acelerado, la escasez de personal médico y unas condiciones climáticas que dificultan el acceso a la atención sanitaria, lo que obliga a menudo a ocupar camas hospitalarias solo para mantener en observación a pacientes mayores.

Oriol Yuguero, director clínico territorial de Urgencias de Lleida (ICS) y responsable clínico de RemoteCare, explica que las largas distancias hasta los hospitales llevan en ocasiones a trasladar a personas mayores para pruebas que requieren menos tiempo que el propio desplazamiento, algo que la monitorización a distancia permitiría evitar.

Sensores conectados y alertas en tiempo real

El sistema se basa en dispositivos capaces de registrar varios indicadores clínicos de forma simultánea y enviarlos a un servidor al que los profesionales sanitarios pueden acceder en cualquier momento. Cuando se detecta una alteración relevante, la plataforma envía una alerta automática al equipo médico responsable.

Eduard Álvarez, investigador principal del proyecto y coordinador del grupo URBANLOG del Centro de Investigación en Transformación Digital y Gobernanza (UOC-DIGIT), señala que la novedad no está solo en la tecnología, sino en su aplicación: nunca se había probado un sistema de este tipo en el servicio de urgencias ni entre regiones con protocolos sanitarios distintos entre sí.

Retos técnicos y de coordinación transfronteriza

El equipo de la UOC, encargado del desarrollo tecnológico, deberá resolver varios desafíos antes de que el sistema pueda implantarse de forma estable: enviar los datos de los dispositivos a un servidor en la nube, garantizar la privacidad y el uso ético de la información, integrar el panel de control en los sistemas informáticos de los hospitales y coordinar su funcionamiento entre los centros situados a ambos lados de la frontera.

Cristian Castillo, también coordinador de URBANLOG, subraya que la tecnología es solo una parte del reto. Según explica, lo decisivo está en rediseñar los circuitos asistenciales, los protocolos y la logística para que la vigilancia remota se integre en el día a día de centros sanitarios muy dispersos geográficamente.

El proyecto reúne, además, al personal clínico de ambos sistemas sanitarios con los equipos técnicos de la UOC, encargados de garantizar que la transmisión de datos entre dispositivos, servidores y centros hospitalarios se mantenga estable y segura en todo momento.

Menos traslados, más calidad de vida para el paciente

Para los pacientes mayores, el principal beneficio es evitar desplazamientos que pueden resultar especialmente perjudiciales en casos de deterioro cognitivo o fragilidad avanzada. Yuguero apunta que, en muchos casos, tratamientos que hoy requieren ingreso hospitalario podrían administrarse en el propio domicilio si se cuenta con una vigilancia adecuada a distancia.

El equipo destaca también el impacto en la gestión de recursos: una observación que hoy puede implicar una ambulancia y una cama de hospital ocupadas durante horas podría resolverse a distancia, liberando esos recursos para los casos que realmente los necesitan.

Pruebas piloto y un consorcio cofinanciado por la Unión Europea

La validación arrancará en centros residenciales que ya cuentan con dotación clínica propia, para evitar traslados desde el primer momento. Si el sistema funciona, se extenderá a entornos rurales y de montaña más dispersos, y sus protocolos se compartirán en un taller con hospitales de España, Francia y Andorra.

RemoteCare (código POCTEFA EFA330/07) reúne al Hospital Universitari Arnau de Vilanova (ICS, Lleida), al Hospital Nostra Senyora de Meritxell (SAAS, Andorra) y a la UOC, que lidera el consorcio. El proyecto está cofinanciado en un 65 % por la Unión Europea a través del programa Interreg VI-A España-Francia-Andorra (POCTEFA 2021-2027), con un presupuesto total de 199.528,56 euros, y se desarrollará durante 24 meses, entre enero de 2026 y enero de 2028.

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