
Psilocibina: la dosis única que muestra resultados prometedores contra la depresión resistente al tratamiento
Una dosis única de psilocibina, administrada junto con acompañamiento psicológico estructurado, logró reducciones sostenidas de los síntomas depresivos en el primer ensayo controlado con placebo realizado dentro de un hospital público del Reino Unido, según un estudio publicado en la revista Nature Medicine.
El trastorno depresivo mayor afecta hoy a unos 300 millones de personas en el mundo, y se estima que alrededor de un tercio de quienes lo padecen desarrolla una forma resistente al tratamiento, es decir, no responden de manera adecuada a al menos dos antidepresivos administrados en dosis y duración suficientes. Frente a esta realidad, terapias como la electroconvulsiva o la estimulación magnética transcraneal han mostrado eficacia, aunque su acceso continúa siendo limitado, lo que impulsa la búsqueda de alternativas más escalables.
En ese escenario, la psilocibina, el compuesto activo de los hongos conocidos popularmente como «mágicos», ganó terreno como una de las moléculas más investigadas en salud mental. Su metabolito activo, la psilocina, actúa como agonista parcial del receptor de serotonina 5-HT2A, y estudios clínicos previos ya habían reportado mejoras en los síntomas depresivos junto con un perfil de seguridad aceptable. Sin embargo, hasta ahora existía poca evidencia sobre si este tipo de terapia podía implementarse de forma viable dentro de un sistema de salud pública.
Para responder a ese interrogante, un equipo de investigadores llevó adelante un ensayo de viabilidad de fase 2 en un único centro del Servicio Nacional de Salud (NHS) de Inglaterra, con el objetivo de evaluar no solo la eficacia preliminar del tratamiento, sino también la posibilidad concreta de reclutar, retener y acompañar con seguridad a pacientes con depresión resistente en un entorno clínico real.
Un ensayo diseñado a la medida del sistema público
El estudio incluyó a 60 adultos de entre 25 y 80 años (edad media de 40,8 años, 50% mujeres), todos diagnosticados con depresión mayor según los criterios del DSM-5. Para poder participar, debían haber tenido una respuesta insuficiente a al menos dos tratamientos antidepresivos, o bien a un antidepresivo combinado con psicoterapia. En promedio, los participantes llevaban veinte años conviviendo con episodios depresivos, con un nivel moderado de resistencia al tratamiento y un curso de enfermedad crónico.
Los voluntarios fueron distribuidos al azar, en partes iguales, para recibir una dosis oral única de 25 mg de psilocibina sintética (conocida como COMP360) o un placebo. Antes de la dosis, ambos grupos atravesaron entre una y ocho semanas de preparación psicológica, período durante el cual se suspendieron los antidepresivos, antipsicóticos o estabilizadores del ánimo que estuvieran tomando. La administración se realizó en una sesión supervisada de seis horas, acompañada por un terapeuta y un asistente, y fue seguida por sesiones de integración. El seguimiento principal del estudio se extendió durante seis semanas.
Menos síntomas depresivos y más casos de remisión
Los resultados mostraron una diferencia favorable a la psilocibina desde la mitad del estudio: en la semana 3, la brecha en la escala MADRS, utilizada para medir la gravedad de la depresión, alcanzó 10,41 puntos a favor del grupo tratado, diferencia que se amplió a 12,92 puntos hacia el final de las seis semanas.
El porcentaje de participantes que alcanzó una respuesta clínica relevante (una reducción de al menos el 50% en la escala MADRS) fue del 43% en la semana 3 y del 50% en la semana 6 dentro del grupo tratado con psilocibina, frente a apenas un 3% en el grupo placebo. La remisión completa de los síntomas también favoreció ampliamente al compuesto: 40% frente a 3%. Los participantes tratados además reportaron mejoras adicionales en ansiedad generalizada y en su funcionamiento cotidiano.
Un perfil de seguridad aceptable, con eventos mayormente leves
En materia de seguridad, no se registraron eventos adversos graves relacionados con el tratamiento entre quienes recibieron psilocibina. Sí se contabilizaron 164 eventos adversos no graves en ese grupo, frente a 123 en el grupo placebo, aunque la gran mayoría fueron leves y se resolvieron durante el propio período de estudio, sin dejar secuelas relevantes.
Primeros pasos hacia una terapia psicodélica dentro de la salud pública
Según sus autores, se trata del primer ensayo aleatorizado que evalúa específicamente la viabilidad de la terapia asistida con psilocibina dentro de un servicio de salud pública en Inglaterra, utilizando un verdadero grupo de control con placebo. Los resultados respaldan que este tipo de intervención puede implementarse de forma factible, además de aportar una primera señal de eficacia sostenida durante seis semanas.
El propio equipo de investigación reconoce limitaciones importantes: los efectos subjetivos del psicodélico dificultaron mantener el doble ciego de manera estricta, la muestra fue pequeña y la diversidad étnica de los participantes resultó limitada. Por eso, remarcan que estos hallazgos deben confirmarse en ensayos de eficacia más amplios antes de pensar en una incorporación real de la psilocibina a los sistemas públicos de salud mental.