Investigadores del IDIBELL generan por primera vez tejido cardíaco por bioimpresión 3D

Gracias a los avances tecnológicos se ha conseguido abrir nuevas vías terapéuticas para las enfermedades cardiovasculares. Así es como un equipo del RegenBell ha generado un parche de tejido cardíaco por bioimpresión 3D.
 

 

Un equipo de investigación del RegenBell ha generado por bioimpresión 3D un pedazo de tejido de miocardio que, por primera vez, puede crecer, madurar y sobrevivir a largo plazo dentro de un huésped, en este caso, un modelo animal.
 
 
Hasta ahora, estudios similares habían conseguido una supervivencia del tejido de dos semanas, pero éste luego moría por falta de nutrientes.
 
 
Gracias a la bioimpresión 3D, los investigadores han podido poner capas de pequeños vasos sanguíneos que han permitido la correcta integración con el sistema circulatorio del huésped, garantizando así la circulación de sangre en todo el tejido implantado y su supervivencia. Se ha podido observar y grabar a través del microscopio cómo el pedazo de miocardio latía correctamente y cómo se habían generado nuevos vasos sanguíneos, asegura una de las investigadoras.
 
 
¿Cómo se consigue?
 
 

Para generar tejido cardíaco con bioimpresión 3D hace falta un buen protocolo y contar con la mejor fórmula para fabricar el tejido cardíaco: poner tres capas de biotinta muscular entre dos capas de biotinta vascular, en una disposición concreta.

 

 

El proceso ha comenzado mejorando la receta base de la biotinta, que consiste en cuatro ingredientes básicos: gelatina, fibrinógeno, ácido hialurónico y mTG. La gelatina proporciona la consistencia y plasticidad adecuadas, siendo muy útil en bioimpresión. El fibrinógeno y el ácido hialurónico cumplen la misma función que en la matriz extracelular: dan estructura, flexibilidad y apoyo a las células.

 

 

Por último, la transglutaminasa microbiana (mTG) es una enzima que promueve la creación de enlaces entre capas de células, esencial para la estabilidad del tejido una vez implantado in vivo. A partir de esta base, se pueden generar las dos tintas por separado. Por un lado, a la biotinta muscular hay que añadir los cardiomiocitos, en este caso obtenidos a partir de células madre pluripotentes inducidas. Para conseguir la biotinta vascular, se utilizarán microfragmentos vasculares provenientes del tejido adiposo del propio huésped mediante liposucción.

 
 
 
Se espera que para poder llevar esta terapia al primer paciente, serán necesarios unos cuatro años más de investigación y la colaboración con otros centros de investigación, por lo que están buscando otras vías para sacarlo adelante.
 
 
 
El Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL) es una centro de investigación creado el 2004 especializado en cáncer, neurociencia, medicina translacional y medicina regenerativa.

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