
Hito histórico en oncología: El equipo de Mariano Barbacid logra la desaparición del cáncer de páncreas en ratones
Un estudio pionero del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) demuestra que la eliminación de dos proteínas clave logra la regresión total del tumor más letal.
El cáncer de páncreas, concretamente el adenocarcinoma ductal, ha sido durante décadas una «fortaleza» inexpugnable para la medicina. Sin embargo, el equipo liderado por el prestigioso oncólogo Mariano Barbacid ha logrado derribar sus muros.
En una investigación de alto impacto, han conseguido que tumores de páncreas avanzados desaparezcan por completo en modelos animales, un éxito sin precedentes en este tipo de patología.
El «bloqueo dual» de las proteínas
El equipo del CNIO descubrió que el tumor depende de dos proteínas específicas para sobrevivir y crecer: EGFR (receptor del factor de crecimiento epidérmico) y c-RAF. La clave del éxito ha sido el bloqueo combinado de ambas:
- Al eliminar estas dos vías de señalización simultáneamente, el tumor no solo deja de crecer, sino que entra en una fase de regresión total.
- A diferencia de otros tratamientos, esta terapia ha demostrado ser capaz de limpiar el tejido tumoral de forma masiva en los ratones tratados.
El motor de la ciencia española
Este avance ha sido posible gracias a una estructura de financiación mixta que resalta la importancia de la colaboración público-privada:
- Aportaciones Públicas: Fondos del Ministerio de Ciencia e Innovación y del Consejo Europeo de Investigación (ERC).
- Apoyo Filantrópico: Ha sido fundamental el respaldo de la Fundación CRIS Contra el Cáncer y de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), que han financiado gran parte del personal y el equipamiento necesario para estos seis años de estudio.
El reto de los ensayos en humanos
Aunque los resultados son espectaculares, el Dr. Barbacid mantiene una postura de cautela y realismo. El camino que queda por delante es:
- Desarrollo de fármacos: Actualmente, no existen medicamentos que bloqueen c-RAF de forma segura en humanos sin causar toxicidad severa. La industria farmacéutica debe ahora diseñar compuestos que imiten el efecto logrado en el laboratorio.
- Horizonte temporal: Se estima que, si la inversión es adecuada, los primeros ensayos clínicos con pacientes podrían comenzar en un plazo de 3 a 5 años.