Apoha sale del modo sigilo con 36 millones de dólares para construir la Inteligencia de Estado Líquido
Apoha, una startup londinense dedicada a construir una capa de datos que replica el comportamiento de moléculas y materiales en condiciones del mundo real, ha salido del modo sigilo con una ronda de financiación de 36 millones de dólares. La empresa, fundada en 2021, aspira a convertirse en la infraestructura de datos que el mundo físico necesita para impulsar la inteligencia artificial en el descubrimiento de fármacos y más allá.
La ronda estuvo liderada por Singular, con la participación de Draper Associates —el fondo del inversor Tim Draper— y los inversores existentes Seedcamp, Redalpine, Wilbe y Nucleus. La empresa también recibió financiación pública a través de Innovate UK, la agencia nacional de innovación del Reino Unido.
Qué es la Liquid State Intelligence
Apoha está desarrollando lo que denomina Liquid State Intelligence (Inteligencia de Estado Líquido), una tecnología diseñada para enseñar a las máquinas a «saborear, sentir y oler»: es decir, a comprender cómo se comportan las moléculas y la materia bajo condiciones reales. Esta capa de datos busca cerrar las brechas de medición existentes en el descubrimiento de fármacos, así como en industrias como la alimentaria, la de materiales avanzados y la inteligencia artificial aplicada al mundo físico.
El gigante farmacéutico Boehringer Ingelheim ya utiliza la plataforma de Apoha para identificar candidatos a anticuerpos de alto riesgo con una precisión superior al 90% a partir de tan solo 8 microgramos de material, lo que evidencia el potencial de la tecnología para transformar las primeras fases del desarrollo de medicamentos.
El producto Vibe y la física de la materia
El primer producto de Apoha se llama Vibe, y ofrece una lectura empírica de cómo se comporta un material, una formulación o una molécula en el mundo real. La plataforma toma una muestra muy pequeña, la suspende en líquido y le aplica factores de estrés para capturar los patrones de onda que la molécula genera en respuesta. Esos patrones, registrados en tiempo real, se convierten en más de 1.000 descriptores empíricos del comportamiento molecular, que una sola lectura de Vibe puede resolver de forma simultánea, frente a los enfoques convencionales que miden una propiedad cada vez.
En cuestión de minutos, una lectura de Vibe puede determinar si un fármaco experimental va a fracasar antes de que llegue a un ensayo clínico, ahorrando años de trabajo y cientos de millones de dólares por candidato fallido. La misma tecnología es aplicable a alimentos, materiales y cualquier sector donde el comportamiento de la materia determine el éxito o el fracaso de un producto.
«No se puede descargar de internet»
La tecnología lleva la firma científica de su cofundador y CEO, Shamit Shrivastava, biofísico e ingeniero mecánico que lleva estudiando la física de lo que ocurre cuando la materia entra en contacto con el líquido desde 2008. En 2018, su descubrimiento —que la frontera entre la materia y el líquido contiene un registro medible de cómo las moléculas responden al estrés, interactúan y cambian con el tiempo— fue reconocido por la revista Scientific American como una de las «13 Discoveries That Could Change Everything». Desde entonces, Apoha ha acumulado más de 60 patentes que cubren hardware, software, datos y modelos de IA.
La otra cofundadora, Anshika Srivastava, ejerce como COO y fue directora ejecutiva en Goldman Sachs. «La Liquid State Intelligence requirió 15 años de ciencia y 5 años de construcción de empresa para hacerla realidad. No hay atajos para esta clase de datos: no se puede descargar de internet, sintetizar ni adaptar a partir de ensayos existentes. Tiene que medirse», declaró Shrivastava.
El idioma del comportamiento de la materia
Apoha sitúa su propuesta en la misma trayectoria histórica que transformó la biología y el diseño: «Igual que la secuencia nos dio el lenguaje de la biología y la estructura el lenguaje del diseño, la Liquid State Intelligence nos da el lenguaje del comportamiento —lo que realmente hacen la materia, las moléculas y los materiales—, y somos la empresa que lo está construyendo», afirmó Shrivastava.
Los fondos captados se destinarán a expandir la tecnología Liquid State Intelligence con el objetivo de convertirla en una forma central para entender y predecir el comportamiento de las moléculas en múltiples industrias. Mientras las máquinas han aprendido a ver y a leer, Apoha apuesta por darles el sentido que faltaba: la capacidad de percibir cómo responde un fármaco al mundo real, cómo se percibe un sabor o cómo funciona un material en condiciones de uso efectivo.