Directivos: el 97 % del dato sanitario no se usa para decidir
La Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa) ha actualizado su Mapa de retos de innovación y transformación digital. Los gerentes ponen en cabeza el gobierno del dato y la gobernanza de la inteligencia artificial, por delante de comprar más tecnología.
Los hospitales españoles recogen más datos que nunca, pero casi no los usan. El 97 % de los datos que se recogen no sirve para tomar decisiones. La cifra sale de las conclusiones del INNOVA Red Salud Summit 2026, recogidas en la actualización 2026 del Mapa de retos, necesidades y soluciones de Innovación y Transformación Digital. Lo ha elaborado Sedisa con Dinamiza, dentro del proyecto INNOVA Red Salud.
El documento sustituye al primer mapa, de octubre de 2024. Se basa en más de 26 entrevistas a directivos de hospitales y servicios de salud de toda España, hechas entre 2025 y 2026. También incorpora las mesas de trabajo del Summit, celebrado en mayo en Toledo durante las Jornadas Nacionales de Sedisa. En esta edición hay más gerencias de hospitales medianos y más responsables autonómicos de salud digital.
Doce retos, y el primero es el dato
El Mapa ordena 12 grandes retos por relevancia. Encabeza la lista el gobierno y la calidad del dato. Según los directivos, el problema ya no es cuántos datos hay, sino su calidad, su coherencia y que los sistemas no se entienden entre sí. Los datos “no están normalizados ni son comparables entre sistemas”. Además, que un mismo territorio tenga varias historias clínicas separadas es la principal barrera para una IA fiable.
Le siguen:
- El rediseño de procesos. Poner tecnología sobre procesos que funcionan mal solo multiplica los problemas.
- El cambio cultural, que los directivos consideran el reto más difícil y el menos tecnológico.
- La implantación de la IA con reglas claras: quién la autoriza, quién responde, cómo se mide su impacto y qué exige el Reglamento Europeo de IA.
- La formación, la reducción de las listas de espera, una financiación que no dependa solo de los fondos europeos y el equilibrio entre una estrategia autonómica común y la autonomía de cada hospital.
“La Inteligencia Artificial ya está en nuestros hospitales y, en muchos casos, ha llegado antes que las reglas para usarla”, resume José Soto Bonel, presidente de Sedisa. Su receta: “La respuesta no puede ser prohibir, sino ordenar, formar y acompañar a los profesionales”.
Para ordenar ese dato, la solución que más piden los directivos es crear “áreas del dato” y centros de control (command centers). Estas unidades reúnen en un mismo sitio la información asistencial, la de gestión y la de facturación.
Lo que ya funciona, con cifras
El Mapa recoge experiencias de hospitales españoles con resultados medidos:
- Albacete: la monitorización remota de pacientes con dispositivos cardiacos implantados ha reducido un 89 % las revisiones presenciales en 18 meses. El modelo se extiende ahora a pacientes con diabetes en toda la región.
- Alcázar de San Juan: la teleoftalmología con IA da el alta directa al 40 % de los pacientes. Se ha replicado en Talavera de la Reina y en otros hospitales sin oftalmólogo propio.
- La Princesa y Ramón y Cajal (Madrid): la teledermatología resuelve más del 50 % de las peticiones sin visita presencial, con respuesta en menos de 72 horas.
- Talavera de la Reina: un sistema logístico con radiofrecuencia recupera más de 5.500 horas asistenciales al año y ahorra más de 133.000 euros.
- Hospital Clínic de Barcelona: su piloto de scribe digital para la documentación clínica supera los 5.000 registros.
El documento cita también:
- El orquestador de flujos de trabajo de Cantabria, financiado con fondos Next Generation.
- El área del dato del Complexo Hospitalario Universitario de Santiago, que usa IA para localizar a los pacientes que se han salido de su recorrido asistencial.
- La IA conversacional del Hospital Severo Ochoa para seguir a pacientes con insuficiencia cardiaca.
El reto de 2027: escalar
La conclusión de fondo es que sobran pilotos y falta escalarlos. Los fondos europeos han pagado proyectos que ahora necesitan seguir funcionando. Los directivos piden más colaboración público-privada y más uso de la Compra Pública Innovadora. “La tecnología es la palanca, pero el cambio real ocurre cuando cambiamos la forma de trabajar”, insiste Soto Bonel.
El Mapa lo resume en una frase: “la digitalización sin integración es cosmética”.
El documento llega pocos días después de que Sedisa añadiera a su código ético nueve criterios para el uso de la IA en la gestión sanitaria (Directivos de salud: ninguna IA sin supervisión humana efectiva). También coincide con el debate sobre la falta de un inventario público de algoritmos en el SNS (IA en el SNS: muchos pilotos y ningún inventario público).
La calidad y la gobernanza del dato clínico tendrán una mesa propia en Healthnology & Healthstrategy Chile, el 19 de noviembre en Santiago: “Calidad del Dato Clínico: Gobernanza, catalogación y reducción de sesgos para IA segura”.