La IA, motor de la sanidad digital europea

La Comisión Europea ha publicado su último estudio sobre inteligencia artificial y tecnologías digitales en salud, y sus conclusiones dibujan un sector sanitario en plena transformación. Según el informe, el 94 % de los proveedores sanitarios europeos ya utiliza soluciones de IA o tiene previsto incorporarlas, una cifra que muestra hasta qué punto la tecnología ha dejado de ser una apuesta de futuro para convertirse en parte de la práctica diaria.

El avance es especialmente rápido en el diagnóstico. El organismo calcula que las herramientas diagnósticas basadas en IA podrían alcanzar casi un 80 % de adopción en 2029, lo que situaría a este ámbito entre los que más rápido integran la tecnología en los centros sanitarios.

Un mercado cinco veces mayor en doce años

El crecimiento previsto también se nota en las cifras económicas. Según la Comisión Europea, el mercado europeo de salud digital pasará de 11.000 millones de euros en 2023 a 61.200 millones de euros en 2035. Es decir, multiplicará por cinco su tamaño en poco más de una década, y buena parte de ese impulso vendrá de las soluciones basadas en inteligencia artificial.

Para Ruth Cuscó, directora gerente de ASHO, este cambio afectará de lleno al funcionamiento de los hospitales. En su opinión, la IA transformará la gestión de la información clínica y obligará a los centros a contar con datos de calidad, accesibles e interoperables.

Dónde se concentra el mayor ahorro

El estudio señala dos aplicaciones con un impacto económico especialmente alto. La primera son los sistemas de apoyo a la decisión clínica, que ayudan a los profesionales a elegir diagnósticos y tratamientos. Según las estimaciones de la Comisión, podrían generar hasta 252.000 millones de euros de ahorro neto en diez años.

La segunda es el análisis automatizado de imágenes médicas, que permitiría ahorrar alrededor de 192.000 millones de euros en el mismo periodo. Juntas, ambas aplicaciones muestran que el mayor potencial de la IA está en apoyar el trabajo clínico, no solo en automatizar tareas administrativas.

Los datos, la gran asignatura pendiente

Para aprovechar ese potencial hace falta una base sólida. El informe insiste en que la disponibilidad de datos bien estructurados, fiables e interoperables es la condición imprescindible para que las soluciones de IA funcionen en entornos reales. Cuscó coincide y recuerda que, sin datos con estas características, las herramientas no pueden utilizarlos de forma eficaz.

Por eso, la Comisión Europea sitúa el refuerzo de la interoperabilidad y de las infraestructuras de datos entre las prioridades para avanzar en la transformación digital de la sanidad europea.

El próximo reto será pasar de las previsiones a la práctica: que hospitales y sistemas de salud preparen sus datos a tiempo para que la IA pase de ser una promesa a una herramienta habitual en la consulta y en el diagnóstico.

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