
Diabetes: crean un dispositivo que combina biomembrana natural y luz LED para acelerar la cicatrización de heridas crónicas
Una ingeniera biomédica brasileña desarrolló un dispositivo médico que combina una biomembrana elaborada con látex natural y luz LED roja de baja intensidad para acelerar la cicatrización de heridas crónicas en personas con diabetes, una de las complicaciones más frecuentes y de mayor riesgo asociadas a esta enfermedad.
El dispositivo, llamado Rapha, fue creado por la especialista brasileña Suelia Rodrigues y está pensado especialmente para pacientes con úlceras diabéticas, lesiones que suelen tardar semanas o meses en cerrar y que requieren controles médicos constantes. Cada sesión de tratamiento tiene una duración aproximada de 35 minutos, tiempo durante el cual el equipo aplica luz sobre la zona afectada mientras la biomembrana permanece en contacto con la herida.
Biomateriales y fototerapia, una combinación poco habitual
La propuesta se apoya en dos elementos que suelen utilizarse por separado en medicina regenerativa. Por un lado, la biomembrana de látex natural actúa como una cobertura que favorece un ambiente propicio para la reparación del tejido. Por otro, la luz LED roja se emplea mediante una técnica conocida como fotobiomodulación, que consiste en exponer las células a longitudes de onda específicas para estimular determinados procesos biológicos vinculados con la regeneración.
Según su creadora, la combinación de ambos recursos en un mismo dispositivo busca ofrecer un tratamiento simple de aplicar, pensado para sostenerse en el tiempo sin representar una carga adicional para pacientes que ya conviven con tratamientos prolongados por su condición.
Por qué las heridas crónicas preocupan tanto en la diabetes
Las heridas crónicas, y en particular las úlceras en los pies, figuran entre las complicaciones más serias de la diabetes. Cuando una lesión no cicatriza dentro de los plazos esperados, aumenta el riesgo de infecciones y, en los casos más graves, puede derivar en complicaciones mayores, por lo que su abordaje exige seguimiento médico constante.
En ese contexto, Rapha se presenta como una herramienta pensada para acompañar —no reemplazar— la atención profesional. Sus responsables remarcan que, como ocurre con cualquier dispositivo médico, su uso debe estar indicado y supervisado por especialistas, en especial en pacientes con diabetes, dado el riesgo que implican este tipo de heridas. El desarrollo se suma, además, a una tendencia que crece en distintos países: la combinación de biomateriales con tecnologías lumínicas para abordar heridas que, hasta hace poco, representaban un desafío difícil de resolver para la medicina convencional.