
StairMed: el implante cerebral chino que se coloca en 10 minutos y reta a Neuralink
Una startup china llamada StairMed Technology asegura haber desarrollado un implante cerebral que puede colocarse en apenas diez minutos, sin necesidad de abrir el cráneo, un tiempo mucho menor al que requiere el procedimiento quirúrgico de Neuralink, la compañía que lidera hoy la carrera global por las interfaces cerebro-ordenador.
El proyecto, con sede en Shanghái, ha captado la atención de la industria tecnológica china: en el último año reunió más de 1.100 millones de yuanes (unos 163 millones de dólares) en financiación, con el respaldo de gigantes como Tencent y Alibaba. La cifra refleja el interés creciente de Pekín por posicionar a sus empresas como referentes mundiales en neurotecnología antes de que termine la década.
A diferencia del robot quirúrgico de Neuralink, que perfora el cráneo e inserta hilos ultrafinos de electrodos directamente en el tejido cerebral en un proceso de alrededor de dos horas, el dispositivo de StairMed se introduce por una vena del cuello y viaja a través del sistema vascular hasta alojarse cerca del cerebro. Este método, conocido como enfoque endovascular, evita la cirugía abierta y busca reducir tanto los riesgos como los tiempos de recuperación.
El cofundador de la empresa, Zhao Zhengtuo, presentó los detalles del sistema durante la Cumbre Global de Salud celebrada en Hong Kong, donde explicó que un cirujano con experiencia moderada podría colocar el implante en apenas diez minutos. Sin embargo, esa cifra todavía corresponde a un objetivo de la compañía y no a un resultado clínico confirmado, ya que el dispositivo únicamente se ha probado hasta el momento en ovejas.
Una carrera que ya tiene competencia en marcha
StairMed no es la única compañía que persigue implantes menos invasivos. La estadounidense Synchron, con su dispositivo Stentrode, ya lo ha implantado en diez pacientes dentro de ensayos clínicos realizados en Estados Unidos y Australia desde 2023. A diferencia de Neuralink, que utiliza más de mil electrodos, el Stentrode funciona con apenas dieciséis, priorizando la seguridad del procedimiento por sobre la cantidad de señales que puede captar.
Synchron avanza además hacia un hito regulatorio: la compañía prepara para 2026 un ensayo clínico pivotal con el que aspira a convertirse en el primer implante cerebral en obtener una aprobación precomercial de la agencia estadounidense de medicamentos, la FDA. Para sostener ese proceso, recaudó 200 millones de dólares en una ronda de inversión serie D.
Un mercado que podría mover miles de millones de dólares
El interés por este tipo de tecnología no es casual. Según estimaciones de Morgan Stanley, el mercado de interfaces cerebro-ordenador podría alcanzar los 80.000 millones de dólares solo en Estados Unidos hacia 2035. China, por su parte, ha fijado como meta oficial que al menos dos o tres compañías del país compitan a nivel mundial en este campo antes de 2030.
El ecosistema chino de neurotecnología ya reúne a varias empresas además de StairMed, entre ellas NeuroXess, Neuracle, BrainCo y Zhiran Medical. Se estima que el mercado local de estos dispositivos rondaba los 530 millones de dólares en 2025 y podría multiplicarse hasta superar los 16.000 millones de dólares hacia 2040.
¿Promesa o realidad? Lo que falta para llegar a los pacientes
El principal desafío de StairMed sigue siendo demostrar que su sistema funciona con la misma eficacia en personas que en animales de laboratorio. Mientras tanto, Synchron ya cuenta con casos concretos: en 2025, un paciente con esclerosis lateral amiotrófica utilizó el Stentrode para manejar una tableta con el pensamiento, escribiendo textos y abriendo aplicaciones sin mover un solo músculo.
Para el sector, la velocidad y la sencillez del procedimiento se perfilan como factores tan determinantes como la propia capacidad técnica del implante. Un dispositivo que pueda colocarse en minutos, en lugar de horas, resultaría mucho más fácil de incorporar en hospitales convencionales, lo que podría acelerar la adopción de esta tecnología si finalmente logra superar la etapa de ensayos en humanos.