
Barcelona estrena un polo pionero de impresión 3D aplicada a la salud
El Hospital Clínic de Barcelona, el Hospital del Mar y el Consorci de la Zona Franca de Barcelona (CZFB) han firmado una alianza estratégica, con el respaldo de la Generalitat de Catalunya, para poner en marcha un centro de impresión 3D orientado a la salud. El proyecto ocupará más de 1.000 metros cuadrados dentro del Incubator 3D y busca trasladar la fabricación aditiva a necesidades clínicas concretas, desde la planificación quirúrgica hasta la fabricación de prótesis personalizadas.
Cada intervención quirúrgica compleja exige, cada vez con más frecuencia, herramientas y modelos anatómicos a medida. La impresión 3D permite fabricar réplicas exactas de órganos para planificar operaciones, guías quirúrgicas personalizadas o piezas de repuesto para equipamiento hospitalario, reduciendo tiempos y costes frente a los métodos tradicionales.
El Incubator 3D, ubicado en los terrenos de la Zona Franca de Barcelona, se presenta como el primer espacio de alta tecnología dedicado a la fabricación aditiva en Europa. Hasta ahora había prestado servicio a sectores como el automovilístico, el aeroespacial, la logística o la construcción; con este acuerdo, suma la sanidad a su cartera de aplicaciones.
El proyecto contempla, entre otros usos, la creación de modelos tridimensionales para planificación quirúrgica, guías y componentes a medida para cirugía personalizada, prótesis y ayudas técnicas para rehabilitación, piezas de recambio para el mantenimiento de equipos médicos, y material de apoyo para docencia y simulación clínica avanzada.
El acuerdo, firmado esta semana en Barcelona, prevé que el centro obtenga la certificación europea necesaria para operar en el entorno sanitario antes de marzo de 2027, según ha explicado Jorge Fernández, director de innovación del Hospital Clínic.
Una alianza pionera entre hospitales y la Zona Franca
Pere Navarro, presidente delegado del CZFB, ha destacado que el acuerdo refuerza el compromiso de la entidad con impulsar proyectos público-privados al servicio de la ciudadanía. En la firma también ha participado Blanca Sorigué, directora general del Consorci, en un acto que ha contado con el respaldo institucional de la Generalitat de Catalunya.
La consejera de Salud, Olga Pané, presente en el acto, ha recordado que el sistema sanitario catalán atendió 156 millones de contactos asistenciales en 2025 sin comprometer la economía de los pacientes, y ha subrayado que la innovación resulta imprescindible para que el sistema siga siendo sostenible.
Los hospitales respaldan la apuesta por la innovación
Josep Maria Campistol, director general del Hospital Clínic, ha señalado que combinar el conocimiento clínico con la capacidad tecnológica del CZFB permitirá avanzar hacia una medicina más personalizada, precisa y eficiente. En la misma línea, Jaume Raventós, director gerente del Hospital del Mar, ha calificado el proyecto como una apuesta estratégica por la sostenibilidad y ha defendido que cooperar es la manera más inteligente de innovar.
Ambos hospitales aportarán al proyecto su experiencia clínica y su casuística de pacientes, mientras que el CZFB pondrá a disposición las instalaciones y el equipamiento tecnológico del Incubator 3D.
El reto de escalar la fabricación aditiva en la sanidad
Jorge Fernández ha definido la iniciativa como un proyecto pionero y único en Europa, aunque ha reconocido que el reto ahora pasa por integrar la fabricación aditiva en el día a día asistencial de dos grandes hospitales universitarios. La obtención de la certificación europea, prevista para marzo de 2027, será un paso clave para que las piezas y dispositivos fabricados en el centro puedan utilizarse de forma rutinaria en procedimientos clínicos.
El proyecto se suma a otras iniciativas europeas que exploran la fabricación aditiva en el ámbito sanitario, en un momento en que los hospitales buscan reducir costes y tiempos de espera mediante soluciones personalizadas producidas bajo demanda.