
Sanidad lleva a audiencia el decreto de listas de espera tumbado
Tres días después del rechazo de las comunidades en el Consejo Interterritorial, el Ministerio de Sanidad abre a alegaciones, hasta el 18 de noviembre, el proyecto que obliga a medir las esperas con los mismos criterios en todo el SNS, a enviar microdatos cada trimestre y a incluir por primera vez la Atención Primaria.
El Ministerio de Sanidad ha sacado a audiencia pública el Proyecto de Real Decreto por el que se regula el Sistema de Información de Listas de Espera del Sistema Nacional de Salud y se establecen medidas para el tratamiento homogéneo de la información. La norma sustituye al Real Decreto 605/2003. El plazo para presentar aportaciones va del 26 de octubre al 18 de noviembre de 2026.
El texto llega tras el Consejo Interterritorial del viernes 23 de octubre. En esa reunión, las comunidades gobernadas por el PP, Castilla-La Mancha y Canarias se opusieron al real decreto y bloquearon su aprobación. El Ministerio ha optado por continuar la tramitación y someterlo a consulta.
Cinco días para entrar en la lista y ninguna lista paralela
El proyecto fija que la inclusión en el registro debe formalizarse en un plazo máximo de cinco días naturales desde la indicación médica. El tiempo de espera se cuenta desde la fecha de esa indicación. El texto prohíbe expresamente las “listas, bolsas o registros paralelos”, una práctica que el Ministerio vinculó en septiembre al “maquillaje” de las listas.
El sistema cubrirá consultas externas, pruebas diagnósticas y terapéuticas y cirugía programada. Según Gaceta Médica, los anexos recogen 33 especialidades de consultas externas, 15 pruebas diagnósticas o terapéuticas y 28 procedimientos quirúrgicos con seguimiento específico.
La Atención Primaria entra por primera vez
Es la primera vez que la Atención Primaria se incorpora al sistema de información de listas de espera. Se medirán las consultas a demanda de Medicina de Familia, Pediatría y Enfermería, y la fecha de inclusión será la de la solicitud de cita del paciente. Las comunidades calcularán en días hábiles el tiempo hasta la atención efectiva y la demora prospectiva hasta el primer y el tercer hueco libre de la agenda.
Microdatos, seudonimización y datos abiertos
El cambio de fondo está en los datos. Las comunidades autónomas y el Ingesa remitirán microdatos cada trimestre, en los 30 días naturales siguientes al cierre de cada trimestre. El Ministerio los cruzará con la base de datos de población protegida del SNS para evitar duplicidades y después los seudonimizará.
El proyecto incorpora reglas de validación e indicadores de calidad del dato: integridad, coherencia temporal, lógica de registros y detección de duplicados. También prevé desplegar de forma gradual un identificador de episodio clínico. Sanidad publicará indicadores trimestrales con visualizaciones, aplicaciones interactivas y datos abiertos anonimizados, con desgloses por sexo, edad, especialidad y prioridad clínica.
En cuanto a los derechos, el paciente podrá consultar su situación en la lista: motivo, prioridad clínica, tiempo de espera, estado de la cita y demora estimada. Si rechaza la derivación a otro centro, conservará su antigüedad.
24 meses para adaptar los sistemas
Las comunidades y el Ingesa tendrán 24 meses desde la entrada en vigor para adaptar sus sistemas de información. Además, la Comisión de Salud Digital del Consejo Interterritorial deberá aprobar una guía técnica vinculante en un plazo máximo de cuatro meses desde la publicación del decreto. Según Qué!, la memoria económica calcula los costes según tres niveles de madurez digital de los servicios de salud.
La lectura Healthnology
Más allá del choque político, el decreto convierte las listas de espera en un problema de datos: registros únicos, calidad verificable y publicación en abierto. Para las direcciones de sistemas de información de los servicios de salud, el reloj de 24 meses ya corre sobre la mesa. Para los proveedores tecnológicos, se abre un mercado de integración, validación y explotación del dato.