
Estimulación nerviosa para la hipertensión
Una técnica no invasiva que estimula los nervios a través del oído podría abrir una nueva vía para tratar a pacientes cuya presión arterial continúa elevada pese a tomar medicación. Un ensayo clínico liderado por investigadores de la Queen Mary University of London ha comprobado que el procedimiento es seguro, bien tolerado y puede utilizarse por los propios pacientes desde casa.
La investigación, denominada SCRATCH-HTN y publicada en la revista Hypertension, estudió una tecnología conocida como neuromodulación autonómica transcutánea (tAN), diseñada para actuar sobre el sistema nervioso autónomo, implicado en la regulación de funciones como la presión arterial.
Estimular los nervios desde el oído
La tecnología utiliza un pequeño dispositivo portátil desarrollado por Afferent Medical Solutions. El equipo envía una suave estimulación eléctrica mediante dos pequeños clips colocados en el trago, la zona de cartílago situada delante del canal auditivo.
El objetivo es estimular vías nerviosas relacionadas con el control autónomo del organismo sin recurrir a procedimientos invasivos. Una de sus principales ventajas es que el tratamiento puede administrarse en casa, sin necesidad de intervención quirúrgica ni de acudir al hospital para cada sesión.
En el ensayo participaron 63 personas con hipertensión no controlada que ya recibían uno o más medicamentos para reducir la presión arterial. Los participantes fueron asignados de forma aleatoria a un tratamiento activo o a un dispositivo simulado.
Durante las primeras dos semanas utilizaron el sistema durante 30 minutos diarios. Después, continuaron con una sesión semanal durante otras diez semanas.
Una tecnología segura y fácil de utilizar
Los resultados mostraron que la neuromodulación fue segura y bien tolerada. Los investigadores también observaron un elevado cumplimiento del tratamiento, un aspecto especialmente relevante para una tecnología pensada para utilizarse fuera del entorno hospitalario.
Sin embargo, los resultados también invitan a la cautela. Al analizar al conjunto de los participantes, el ensayo no encontró una diferencia significativa en la reducción de la presión arterial entre quienes recibieron la estimulación real y quienes utilizaron el dispositivo simulado.
La investigación sí detectó una señal interesante en un subgrupo previamente definido: los pacientes que comenzaron el estudio con una hipertensión más grave experimentaron una mayor reducción de la presión arterial con el tratamiento activo frente al grupo de control.
El siguiente paso: identificar quién podría beneficiarse
La hipertensión arterial es uno de los principales factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares, como el infarto de miocardio y el ictus. A pesar de la disponibilidad de diferentes medicamentos, una parte de los pacientes continúa presentando valores superiores a los recomendados.
Por ello, los investigadores consideran que tecnologías no invasivas como la neuromodulación podrían convertirse en el futuro en una herramienta complementaria para determinados pacientes.
Por ahora, los resultados del ensayo SCRATCH-HTN no permiten afirmar que esta tecnología sea eficaz para todas las personas con hipertensión no controlada. El siguiente paso será realizar estudios de mayor tamaño que permitan confirmar los resultados e identificar qué perfiles de pacientes podrían beneficiarse realmente de este tipo de estimulación nerviosa.